Desde la antigüedad, la corrupción ha sido uno de los males sociales más extendidos e insidiosos. Cuando involucra a funcionarios públicos y representantes electos, es contrario a la administración de los asuntos públicos. Desde finales del siglo XIX, también ha sido visto como una gran amenaza en el ámbito privado, socavando la confianza que se necesita para el mantenimiento y el desarrollo de relaciones económicas y sociales sostenibles. Se estima que cientos de miles de millones de euros se pagan en sobornos cada año.

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“Hoy es el día internacional sobre la corrupción. Es un día para reflexionar sobre nuestra actitud ante este fenómeno, que no es más extendido ahora que antes, pero si que puede tener ahora mucha más repercusión en una sociedad cada vez más compleja.

Desde De Amicitia pensamos la falta de enfrentamiento y de dar respuesta a ella nos abocará irremediablemente a un retroceso de las libertades individuales y la calidad democrática de nuestras sociedades. Cualquiera lo puede ver: la corrupción es hoy una compañera cotidiana; convivimos con ella y  esta mucho más cerca de lo que pensamos.”

Ignacio Gonzalez Martinez, presidente de De Amicitia